16 de octubre de 2010

La Estatua de la Libertad de Madrid

Estatua de la Libertad de 1857, en Madrid, realizada por Ponciano Ponzano (Foto propia)

 Estatua de la Libertad de Madrid, en el patio interior del Panteón de Hombres Ilustres de la calle Julián Gayarre

La primera maqueta que el escultor francés Frederic Gustave Bartholdi (1834-1904) hizo de la Estatua de la Libertad de Nueva York fue en 1870. La réplica gigantesca se inauguró en 1886, diez años más tarde de la fecha prevista. Lo que importa decir aquí es que no puede considerarse la primera en el mundo que representaba a la diosa romana Libertas tocada con diadema de rayos solares. En Madrid, en el frontón del Congreso de los Diputados existía una Libertas con diadema de rayos, realizada años antes, en 1848, por el escultor aragonés Ponciano Ponzano (1813-1877), y otra coronando el Panteón Conjunto de Hombres Ilustres de la calle Julián Gayarre de Madrid, realizada en 1857 también por el mismo artista.

La escultura empleó desde la antigüedad a la mujer para la representación alegórica de los grandes valores humanos y sociales por excelencia. La libertad y la justicia se encarnaron a través del arte escultórico en bellos monumentos. Las libertades secuestradas de pueblos y estados significó el sacrificio de varias generaciones. Cuando esas libertades se alcanzaban algún día fue motivo primordial de excelsas manifestaciones artísticas conmemorativas, no sólo de la libertad, sino también de los libertadores y los héroes populares.

La Justicia, 1848, del escultor Ponciano Ponzano, con diadema solar (Foto propia)Libertas fue la deificación romana de la libertad, que en el arte antiguo venía representada por el gorro frigio o pileus, el gorro de los esclavos libertos. Las diademas de rayos de siete a catorce puntas fue lo más llamativo de las nuevas Libertas, que venían representándose o con el gorro frigio o con diadema frontal, antesala de todas las coronas reales de ayer a hoy. Muchas han sido las interpretaciones que quiso dárseles a estas diademas radiales, lógicas y convincentes como manidas e inexactas. Las diademas de picos o puntas se relacionaban en el mundo antiguo con los dioses solares: el Helios griego y el Sol Invictus romano. En las ruinas de la Pompeya sepultada por el Vesubio apareció un fresco de un personaje con diadema de rayos, alusivo a Helios.

Durante el siglo XIX proliferaron las esculturas de Libertas, y entre ellas, la más destacada, la Estatua de la Libertad de Nueva York. Pero la grandiosidad de aquella obra que realizaron conjuntamente un escultor, un arquitecto y un ingeniero, y que hubo que transportar en barco despiezada, no significa que fuese la primigenia concepción escultórica moderna de una Libertas con diadema de rayos. Al margen de preferencias artísticas y afinidades patrias, incluso de la monumentalidad de la neoyorquina, que por esta circunstancia parece imponerse, tampoco parece que nadie tenga derecho a establecer cual de esas libertas es la más bella.

Matronas romanas del frontón del Congreso de los Diputados de Madrid, 1848, obra de Ponciano Ponzano (Foto propia)La realidad no la desmiente el tiempo. Otras Libertas se anticiparon unos cuantos años a la de Bartholdi, y se encuentran en dos lugares de Madrid, en la Carrera de San Jerónimo y en la calle Julián Gayarre. Las realizó el escultor aragonés Ponciano Ponzano. Una en relieve con diadema de rayos, que hay que considerar la más antigua del mundo moderno, en el friso del Congreso de los Diputados (1848), y otras dos, también en relieve, tocadas únicamente con diademas, amén de una cuarta llamada Libertad en el Panteón de Hombres Ilustres (1857), ya estatua propiamente dicha. Bartholdi tenía a la sazón 14 años cuando Ponciano Ponzano realizó el frontón del Congreso, y sólo 23 cuando la estatua de la Libertad del panteón madrileño.

Libertas egipcia de Bartholdi, 1867En el transcurso de una cena con gente influyente en 1865, le plantean a Bartholdi crear una estatua gigantesca de una Libertas para regalársela a los Estados Unidos en la conmemoración del centenario de la independencia, en 1876. Frederic Gustave Bartholdi concluyó la maqueta de su Libertas en 1870 ó 1871. Pero no era la suya la primera Libertas, puesto que tres años antes, en 1867, había realizado una egipcia que pretendía convertir en gigantesco faro a la entrada del recién inaugurado Canal de Suez. El gigantismo escultórico del tiempo de los faraones fascinó a Bartholdi desde aquellos viajes de juventud a Egipto. También la exquisitez del arte escultórico renacentista italiano. Ponciano Ponzano también admiró profundamente el renacimiento en su estancia en Italia. Aquel proyecto para Suez no prosperó, pero Bartholdi tuvo su segunda gran oportunidad poco después con la obra destinada a la pequeña isla de Nueva York, de la que negó siempre que hubiese copiado de la egipcia, pese al parecido entre ambas.

Libertas de Fedi en FlorenciaEn la era de las comunicaciones globales e instantáneas es fácil caer en copias e influencias, pero entonces el aislamiento de los países y en mayor medida el de los propios artistas, era una barrera casi insalvable que hacía mucho más meritorio, al tiempo que enigmático, ciertas concomitancias en el arte. En ocasiones sólo cabe pensar que se llegó a determinados estadios por mero instinto artístico y humano, como el hecho de unos escultores, que ni siquiera debían conocerse entre sí, adornasen las cabezas de sus matronas con coronas de rayos solares. Hay que recordar de nuevo que Bartholdi contaba con 14 años cuando Ponciano Ponzano esculpió el frontón del Congreso y 23 cuando la Libertad del Mausoleo Conjunto del Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.

Figura del dios Helios en PompeyaLa Libertas de Bartholdi se concluyó en 1870. Dos años después lo hacía el escultor italiano Pio Fedi con su bella y esbelta matrona romana con diadema de rayos, que sostiene una cadena en su brazo derecho a medio alzar: La Libertad de la Poesía, que forma parte del mausoleo del poeta Giovan Battista Niccolini en la basílica de Santa Cruz de Florencia. Pero hay que retroceder un puñado de años en el tiempo para ver que en Madrid hubo alguien que se anticipó. En 1848, diecinueve años antes, el escultor aragonés Ponciano Ponzano concluyó el frontón del Congreso de los Diputados. Entre las figuras esculpidas en relieve destacan varias matronas romanas, de las que hay que prestar atención a tres.

La más relevante por tamaño, significado y ubicación central se llama España; matrona sedente que sostiene un cetro en la mano izquierda mientras señala con el dedo índice de la derecha un pergamino que sostiene la otra matrona de nombre Constitución, también de gran parecido con la neoyorquina. Ambas no lleven sin embargo diadema solar, pero si la tercera matrona de nombre Justicia, que sostiene en su mano izquierda una corona de laurel y en la derecha una espada. Parece la personificación casi idéntica de la de Nueva York. Ponciano Ponzano se adelantó no sólo al escultor francés, sino también a sí mismo en nueve años con su Libertad de 1857, que corona el Mausoleo Conjunto del patio interior del a su vez Panteón de Hombres Ilustres, sito en la calle Julián Gayarre, bello edificio neobizantino del arquitecto Arbós Tremanti. El Mausoleo Conjunto –obra de 1957- se halla desde 1812 en el patio central del Panteón de Hombres Ilustres y guarda las cenizas de un puñado de ilustres políticos españoles del siglo XIX, trasladadas del desaparecido cementerio de San Nicolás, cercano al Paseo de las Delicias.

Victoria alada con diadema solar en el frontón de la Biblioteca Nacional, obra de Agustín Querol (Foto propia)Existe finalmente en Madrid otra notoria matrona alada de nombre La Paz con la peculiar aureola de rayos  en el friso de la Biblioteca Nacional de España del Paseo de Recoletos, obra de Agustín Querol de 1892, posterior en una veintena de años a la de Bartholdi, que aquel gran artista catalán reproduciría en 1905 en el grupo escultórico de La Gloria y los Pegasos en lo alto del ministerio de Agricultura de Madrid.

Estatua de la Libertad de Bartholdi. Nueva York (Foto Alberto López)

Frederic Auguste Bartholdi

1 comentario:

  1. Magnífico artículo,bien detallado y con mucha información para los qué sabemos menos,
    Gracias y sigue deleítandonos con tus artículos.
    Un saludo de G.M.P.

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